Desde octubre de 2023, Gaza enfrenta una de las peores crisis humanitarias de su historia. El Ministerio de Salud del enclave informa que más de 60,000 palestinos murieron en los ataques israelíes. La situación llega a una gravedad comparable a desastres históricos como Etiopía y Biafra, y requiere una acción urgente a nivel mundial.
Una crisis humanitaria en escalada
En las últimas 24 horas, al menos 112 víctimas fatales y 637 heridos, entre niños y mujeres, reflejan una violencia constante. Reportan ataques a viviendas en campamentos de refugiados y en distintas zonas de Gaza, matando a varias personas incluso mientras intentan brindar ayuda humanitaria.
El impacto en la población resulta devastador, los hospitales atienden a niños con metralla en órganos vitales, mujeres con pelvis destrozada y bebés muertos en el útero. Más de la mitad de los niños en Gaza sufre tendencias suicidas, y uno de cada tres habitantes pasa días sin comer debido a la expansión de la hambruna y la desnutrición aguda. Desde abril, los hospitales tratan a más de 20,000 niños con desnutrición, muchos en estado crítico.
Una emergencia global que exige respuesta rápida
António Guterres, secretario general de la ONU, pide que la ayuda pase sin bloqueos ni retrasos. Reitera que el mundo necesita un cese al fuego humanitario inmediato para terminar con el sufrimiento y permitir que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan. Sin embargo, los ataques siguen, incluso durante pausas tácticas diarias, con bombardeos nocturnos que agravan aún más la crisis.
Gaza vive un escenario de horror y destrucción, con un impacto humano devastador, especialmente en niños y familias enteras. La comunidad internacional debe actuar ahora para detener la violencia, garantizar ayuda efectiva y salvar tantas vidas como sea posible. La urgencia no puede esperar.
Fuente: TeleSur
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