La Justicia Nacional del Trabajo ordenó la suspensión provisoria de una parte sustancial de la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo, tras aceptar una medida cautelar presentada por la Confederación General del Trabajo (CGT), según informaron fuentes judiciales.
El fallo se sustenta en “indicios serios de inconstitucionalidad” y en el riesgo de “daños irreparables” si la norma, Ley 27.802, entrara plenamente en vigencia. La CGT argumentó que la reforma implica una regresión en derechos laborales, afecta la libertad sindical y vulnera principios constitucionales y tratados internacionales.
El juez consideró que existe una “verosimilitud del derecho calificada”, es decir, fundamentos suficientes para presumir que se vulneraron garantías constitucionales, especialmente el principio de protección del trabajo consagrado en la Constitución.



