El exmilitar y mercenario estadounidense, Jordan Goudreau, es oficialmente un prófugo de la justicia tras evadir los cargos relacionados con la fallida incursión armada contra Venezuela en 2020. Aunque debía presentarse ante un tribunal en Tampa, Goudreau desapareció sin dejar rastro, obligando a las autoridades a incluirlo en la lista de los criminales más buscados del FBI.
La huida de Goudreau parece sacada de una película de espionaje, ya que el exboina verde, que se encontraba bajo vigilancia, logró burlar su monitoreo electrónico de una forma rudimentaria pero efectiva: las autoridades hallaron su brazalete de tobillo envuelto en papel aluminio y oculto tras un mueble, bloqueando asi la señal GPS y ganar tiempo para desaparecer antes de su juicio, programado para octubre de 2025.
Los delitos detrás del fugitivo
Sobre Goudreau pesan 14 cargos federales graves, debido a que se le acusa de liderar una red de tráfico de armas que envió rifles, dispositivos de visión nocturna y miras láser desde Estados Unidos hacia Colombia. Todo este arsenal estaba destinado a la Operación Gedeón, el intento de golpe de Estado ejecutado el 3 de mayo de 2020 que buscaba deponer a las autoridades del Gobierno venezolano y atentar contra el gabinete ejecutivo del presidente Nicolás Maduro.
A día de hoy, ni siquiera su abogada defensora conoce su paradero, el hecho de que un experto en tácticas militares y supervivencia esté en fuga ha encendido las alarmas del sistema de seguridad estadounidense; por lo que, con una orden de arresto vigente y su ingreso en las bases de datos internacionales, la búsqueda de Goudreau se ha convertido en una prioridad para el Buró Federal de Investigación.
Fuente: Medios Internacionales
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