Japón se mantuvo en vilo tras registrarse un sismo de magnitud 6,7 en el noreste del país, siendo este el segundo temblor significativo de la semana, de ese modo, la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió inmediatamente una alerta de tsunami, activando los protocolos de emergencia a lo largo de la costa.
El epicentro del movimiento telúrico se localizó al noreste de Kuji, en la prefectura de Iwate, con una profundidad intermedia de 16 kilómetros y se sintió con fuerza en toda la región de Tohoku, provocando una rápida respuesta de los servicios de emergencia para evaluar los riesgos potenciales, especialmente en las zonas cercanas al mar.
Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales de consideración, pero los equipos de rescate continúan sus evaluaciones en las áreas más cercanas al epicentro para confirmar el estado de la situación.
A pesar de que inicialmente se esperaba un «ligero cambio en el nivel del mar», la JMA instó a la población costera a no confiarse siendo enfáticas en pedir a las personas que se encontraban cerca del océano o la desembocadura de ríos que evacuaran de inmediato hacia zonas elevadas: «Si usted se encuentra en una zona bajo alerta de tsunami, ¡por favor, retírese!», fue el llamado urgente en un comunicado oficial, advirtiendo que la altura del tsunami podría ser mayor a la esperada. Horas después, la alerta de tsunami fue finalmente levantada, permitiendo que la población pudiera retornar a sus hogares.
Fuente: Medios Internacionales
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