Investigadores del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) están innovando en el uso de recursos naturales de las costas venezolanas para promover la agricultura regenerativa. En un proyecto destacado, el Laboratorio de Química Marina del Centro de Oceanología (COEA) trabaja en la elaboración de biofertilizantes y bioestimulantes a base de macroalgas Sargassum y agua de mar pura, extraída de la Isla de Aves.

El proceso comienza con la recolección de la macroalga Sargassum, conocida por llegar naturalmente a las playas venezolanas, también llamadas algas de arribazón. Luego, estas algas son sometidas a un tratamiento térmico para eliminar la sal y reducir su conductividad, seguido de secado mediante liofilización. Así, se obtienen extractos que pueden aplicarse en las plantas en forma foliar, beneficiando su protección y crecimiento.

Según explicó el doctor Guillermo Centeno, jefe del Laboratorio de Química Marina, estos extractos contienen compuestos azufrados con propiedades antimicrobianas que ayudan a prevenir bacterias y virus en las plantas. “El producto final es un biofertilizante foliar que no solo incrementa la productividad vegetal —hasta un 30-40%—, sino que también protege a las plantas de enfermedades”, indicó.

Además, en el proyecto se extrae un bioestimulante mineral del agua de mar pura, con alrededor de 78 elementos esenciales. Este recurso, proveniente de la Isla de Aves, se destaca por su alta pureza, lo que garantiza un producto con muchos nutrientes para las plantas.

El trabajo del IVIC, que cuenta con tecnología propia y sello venezolano, busca ofrecer productos agrícolas innovadores y accesibles, en lugar de depender de soluciones importadas, que suelen ser costosas para los productores nacionales.

Fuente: Mincyt

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