La Fuerza Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán detuvo este domingo a dos buques comerciales e interceptó a otros dos que intentaban cruzar de forma irregular el estrecho de Ormuz. Las cuatro embarcaciones operaban con los sistemas de navegación apagados e ignoraron las alertas de las bases de control militar en la zona de tránsito. Por tal motivo, la comandancia de la República Islámica ordenó la suspensión total y preventiva del tráfico marítimo internacional en esta estratégica ruta de distribución de hidrocarburos hasta nuevo aviso.
Estrecho de Ormuz permanece bajo estricto control militar
Al respecto, el comunicado oficial del cuerpo militar persa acusó a las fuerzas estadounidenses de instigar y apoyar estas maniobras de navegación calificadas como actos de sabotaje. Las autoridades portuarias de la nación asiática ratificaron que la fiscalización y la soberanía del paso marítimo se encuentran bajo su absoluta jurisdicción operativa. De igual manera, la institución armada lanzó una advertencia directa a las empresas navieras internacionales sobre la prohibición de transportar materias primas sin permisos expresos. Esta medida de fuerza paraliza temporalmente el suministro global de petróleo, gas y fertilizantes químicos en la región de Oriente Medio.
Finalmente, los organismos estatales de seguridad marítima informaron que dos de los barcos infractores permanecen bajo custodia militar tras sufrir incidentes técnicos no especificados en el terreno. En consecuencia, las oficinas diplomáticas occidentales evalúan el impacto económico de la parálisis de la vía fluvial sobre los precios internacionales del crudo. Con respecto a los protocolos de reapertura, el gobierno iraní condicionó el restablecimiento del flujo de naves a la verificación estricta de las solicitudes de tránsito formal. Para terminar, los comités de defensa del estrecho mantendrán el estado de alerta máxima en todas sus terminales costeras.
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FUENTE: TELESUR
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