En la víspera de una cumbre diplomática crucial, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aterrizó este viernes en la capital paquistaní con un mensaje de escepticismo frente a las recientes propuestas de acercamiento de la Casa Blanca.

​A su llegada al aeropuerto de Islamabad, Ghalibaf respondió a las declaraciones del vicepresidente estadounidense, James D. Vance, quien afirmó que Washington está dispuesto a alcanzar un acuerdo si Teherán negocia «de buena fe». Al respecto, el representante persa fue tajante:

​»Desgraciadamente, nuestra experiencia de negociar con los estadounidenses siempre se ha enfrentado al fracaso y al incumplimiento. Tenemos buena voluntad, pero no tenemos confianza».

 

​Un diálogo bajo máxima tensión

​Ghalibaf, uno de los funcionarios de más alto rango tras la reciente escalada de ataques que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jameneí, recordó que en menos de un año, EE. UU. ha atacado a la República Islámica en pleno proceso de diálogo. Advirtió que Irán no aceptará un «espectáculo» o una «operación de engaño» y que, de ser así, Teherán buscará sus objetivos por otros medios.

​Por otro lado, la delegación estadounidense, encabezada por J.D. Vance junto a Steve Witkoff y Jared Kushner, llega bajo la sombra de la advertencia del presidente Donald Trump, quien ha sugerido una posible acción militar si las conversaciones de este fin de semana no arrojan resultados en las próximas 24 horas.

​Puntos clave de la cumbre en Pakistán

​Pakistán actuará como mediador en una mesa de negociación que abordará temas críticos para la estabilidad global:

  • Seguridad Regional: La reapertura plena del estrecho de Ormuz.
  • Programa Nuclear y Defensa: El enriquecimiento de uranio y el desarrollo de misiles balísticos iraníes.
  • Garantías de Paz: Teherán exige un compromiso formal y permanente para el cese de las hostilidades por parte de Washington.

​Acompañando a Ghalibaf se encuentra el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, reafirmando la postura de Irán de solo avanzar si se reconocen los «derechos» del pueblo iraní y se presenta un acuerdo real sobre la mesa.

360/AP/DRR