La gestión de las vías marítimas del golfo Pérsico atraviesa una crisis. Una entidad iraní declaró este domingo que el paso por Ormuz está bloqueado.

​Esta afirmación genera una gran incertidumbre internacional. La navegación en esta zona crítica se encuentra actualmente detenida, según las autoridades de Teherán.

​Esta postura contradice totalmente al Mando Central de Estados Unidos. El CENTCOM asegura que la navegación comercial continúa abierta para todos los buques internacionales.

​El impacto real sobre la navegación global

​El organismo iraní justificó esta drástica medida citando actividades militares estadounidenses. Aseguran que tales acciones ilegales impiden el tránsito seguro por el estrecho estratégico.

​Las solicitudes pendientes de los buques serán revisadas posteriormente. Esto ocurrirá únicamente cuando se restablezca la estabilidad absoluta en toda la región afectada.

​Por otro lado, el cuerpo militar estadounidense insiste en su posición. Afirman que sus fuerzas garantizan activamente la libre navegación en esta ruta vital.

​Estados Unidos sostiene que Irán no controla el paso marítimo. Además, aseguran que el tráfico de embarcaciones sigue operando con total normalidad actualmente.

​Esta disputa surge tras un anuncio previo del CGRI iraní. Ellos decretaron el cierre temporal de la ruta hasta nuevo aviso oficial.

​Condicionaron la reapertura al cese de las intervenciones externas. El estrecho representa un corredor energético de importancia mundial para el comercio global.

​Por este punto transita una cuarta parte del petróleo mundial. También circula una quinta parte del gas natural licuado por vía marítima.

​El conflicto escaló tras bombardeos de Estados Unidos el 8 de julio. Buscaban imponer costos a Irán por presuntos ataques a buques mercantes.

​Teherán respondió rápidamente a esta nueva ofensiva militar directa. La navegación en este sector clave permanece bajo una tensión extrema e incierta.

​La comunidad internacional observa con preocupación este desarrollo regional. El riesgo de interrupciones prolongadas afecta gravemente a los mercados energéticos mundiales.

​Ambas naciones mantienen posturas irreconciliables sobre el control marítimo. Mientras tanto, la navegación se mantiene en un estado crítico de absoluta parálisis.

360/AP/DRR