La Oficina de Relaciones Públicas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó este domingo que su Fuerza Aeroespacial ha destruido «completamente» al menos una aeronave de alerta temprana E-3 Sentry AWACSperteneciente a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. El ataque, calificado por Teherán como una respuesta directa a las «acciones hostiles» de Washington, tuvo como objetivo la Base Aérea Príncipe Sultán, ubicada en Al Kharj, Arabia Saudita.
Según el comunicado oficial, la operación fue un ataque conjunto ejecutado con misiles de precisión y drones suicidas. El informe del CGRI destaca que, además de la pérdida total del E-3 —una plataforma crítica de detección, mando y control aerotransportados—, otras aeronaves situadas en las proximidades sufrieron daños de gravedad.
Análisis de los daños y valor estratégico
Imágenes difundidas en redes sociales y medios especializados, cuya autenticidad está bajo análisis independiente, muestran un fuselaje con daños catastróficos. La agencia Tasnim señaló que el impacto del proyectil se localizó en la sección posterior de la aeronave, afectando directamente la zona donde se aloja el radar de vigilancia AN/APY-2, el componente más sensible y vital para las operaciones de inteligencia aérea estadounidense.
Por su parte, el portal de defensa The War Zone subrayó la relevancia de este suceso, recordando que Estados Unidos disponía de solo 16 unidades de este modelo antes del conflicto, muchas de ellas con baja disponibilidad operativa. Previo a las hostilidades, se estima que al menos seis de estos aviones habían sido desplegados en Oriente Medio para coordinar el espacio aéreo regional.
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