Una intensa tormenta de nieve provocó la cancelación de más de 10.000 vuelos en Estados Unidos, generando caos en aeropuertos y afectando a miles de pasajeros en distintos puntos del país.

De acuerdo con cifras del portal especializado FlightAware, solo en la mañana de este 24 de enero fueron suspendidos más de 3.400 vuelos, mientras que otros 6.200 trayectos previstos para el 25 de enero también quedaron fuera de operación.

Al respecto, el sistema climático avanza sobre el norte y el centro del país, dejando carreteras cubiertas de hielo y nieve. Meteorólogos alertaron que la lluvia congelada en algunas zonas podría generar “daños comparables a los de un huracán”, debido al peso del hielo sobre infraestructuras clave.

El impacto se extiende al sector eléctrico, con más de 95.000 usuarios sin servicio, siendo Texas uno de los estados más golpeados. Además, se activaron alertas por temperaturas extremas, con sensaciones térmicas que podrían descender hasta -24 °C.

Ante la gravedad del fenómeno, gobernadores de más de una docena de estados declararon emergencias o exhortaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios. En el ámbito educativo, ciudades como Houston anunciaron el cierre de escuelas como medida preventiva.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advirtió que las condiciones áticas de tormenta de nieve persistirán al menos hasta el inicio de la próxima semana, manteniendo en vilo a amplias regiones del país.

Fuente: Medios internacionales

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