Como un avance notable para los derechos humanos y las garantías procesales en el país, calificó la defensora del pueblo, Eglée González Lobato, las recientes excarcelaciones concedidas en el caso PDVSA-Amuay.

​El pronunciamiento de la máxima autoridad defensorial ocurre tras sostener una reunión clave en su despacho con las esposas y familiares de los trabajadores procesados en la causa PDVSA-Obrero, la cual abarca a personal de los estados Falcón, Anzoátegui, La Guaira y Caracas. Durante el encuentro, el grupo de familiares consignó un informe pormenorizado sobre la situación jurídica actual de cada uno de los detenidos que aún esperan por resolución.

​Para González Lobato, la aplicación de estas medidas de libertad no solo valida el marco legal, sino que impulsa la gestión de la Defensoría del Pueblo. «Esto nos motiva a seguir avanzando con mayor firmeza», apuntó, destacando que el camino idóneo sigue siendo el entendimiento entre los diferentes poderes del Estado.

Puertas abiertas para las familias

​Además de celebrar el dictamen judicial, la Defensora ratificó que la institución no dejará solas a las madres y esposas que lideran estas peticiones. Prometió un seguimiento riguroso y un respaldo inquebrantable en las fases venideras del proceso.

​“Nuestra labor no se detiene aquí. Seguiremos activando todos los mecanismos institucionales a nuestro alcance para evaluar cada caso pendiente”, sentenció González Lobato, reiterando que la Defensoría mantendrá sus puertas abiertas como un espacio de apoyo continuo para las familias afectadas.

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