El ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo, Freddy Ñáñez, encabezó este miércoles una inspección técnica en las costas del municipio Valdez, en el estado Sucre, para supervisar las labores de mitigación y recolección de crudo tras el derrame de hidrocarburos originado en la República de Trinidad y Tobago que ha afectado el Golfo de Paria.

Durante el despliegue, el titular de la cartera ambiental informó que, gracias al trabajo conjunto entre brigadistas voluntarios, pescadores, consejos comunales y organismos del Estado, se han logrado recolectar 4 toneladas de material petrolizado (aproximadamente 360 bolsas de desechos) desde el inicio de las operaciones el pasado domingo.

Impacto ambiental y social

El ministro Ñáñez calificó la situación como «desoladora» al mostrar muestras del material viscoso que ha impactado directamente sobre la biodiversidad local.

«Lo que vemos es grave: piedras, algas y peces afectados. Pero lo más preocupante es lo que no vemos a simple vista: el daño al suelo marino y cómo esto altera el equilibrio de un corredor natural vital para especies como la sardina, que es el sustento de nuestro pueblo», señaló el funcionario.

El despliegue responde a las instrucciones de la presidencia de la República para salvaguardar los ecosistemas de manglares y humedales de la Península de Paria, áreas de «valor ecológico excepcional» que hoy se encuentran bajo amenaza por este incidente transfronterizo.

Comando Unificado de Operaciones

Para enfrentar la contingencia, se ha conformado un comando operativo unificado en el que participan:

  • Ministerio de Ecosocialismo (Minec)

  • Petróleos de Venezuela (PDVSA)

  • Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA)

  • Armada Bolivariana

  • Protección Civil y autoridades locales (Gobernación de Sucre y Alcaldía de Valdez).

Cooperación Internacional

Finalmente, el ministro ratificó que Venezuela ha solicitado formalmente a las autoridades de Trinidad y Tobago, vía diplomática, el suministro de datos técnicos sobre el origen del vertido y los protocolos de contención activados. Asimismo, hizo un llamado a los movimientos ambientalistas de la isla vecina para colaborar en la protección de este ecosistema compartido.

«Compartimos un mismo mar y una responsabilidad común con la vida. Mantendremos el monitoreo permanente y el rigor técnico para defender nuestra soberanía ecológica», concluyó Ñáñez.

360/DRR