A las afueras del Palacio Federal Legislativo, tras el mensaje anual de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en una charla con Boris Castellanos para el programa 360°, Gilberto Giménez Prieto, presidente del partido Movimiento Electoral del Pueblo (MEP), compartió una visión optimista sobre lo que pasa en Venezuela.
Para él, la gran victoria de estos días es que, pese a los ataques y al secuestro del presidente Nicolás Maduro, la institucionalidad del país sigue intacta.
«Somos un pueblo de paz que mantiene su país funcionando con todo y el dolor que podamos sentir», comentó.
Giménez destacó que el punto más fuerte del discurso de Rodríguez fue el llamado a la unidad nacional, según el dirigente, no se trata solo de palabras, sino de un mensaje moralizador trabajado en conjunto con el propio Maduro. Asimismo, le llamó la atención que, aun bajo una presión internacional sin precedentes, los indicadores económicos muestran crecimiento y el Estado sigue cumpliendo con sus metas, como el inicio del año escolar y la instalación de la Asamblea Nacional.
Respecto a la relación con Washington, el líder del MEP fue claro: Venezuela no va a renunciar a la diplomacia. Explicó que, aunque el escenario es difícil (usando la metáfora de tener «una pistola en la sien» por el secuestro del mandatario), el país jugará el juego internacional con altura; ya que la idea es agotar todos los mecanismos en la ONU para que se respete la soberanía y el presidente regrese sano y salvo junto a Cilia Flores.
Un plan económico para fortalecer el ingreso de los trabajadores
Mirando hacia lo que viene, Giménez puso sus fichas en el plan «Reto Admirable 2026», lo que más le entusiasma es la creación de un fondo social especial que usará los ingresos petroleros para mejorar directamente el salario de los trabajadores: «Es una señal de que la Revolución sigue destinando los recursos a los intereses del pueblo», afirmó, aclarando que abrirse al diálogo con EE.UU. no significa, bajo ninguna circunstancia, dejar de lado sus principios.
Para Giménez, el reto es grande, pero la hoja de ruta está trazada: unidad, diplomacia y recuperación económica para la familia venezolana.
Boris Castellano
360°/PG/CV





