La Franja de Gaza enfrenta una emergencia humanitaria sin precedentes. La sed, la hambruna y el colapso sanitario azotan a la población, mientras continúan los ataques.

El portavoz del municipio de Gaza advirtió que la sed invade la ciudad. Cada ciudadano cuenta con menos de 5 litros de agua al día, destinados a beber, cocinar, asearse y cubrir otras necesidades básicas. Además, los pozos solo suplen el 12% de la demanda diaria.

El Ministerio de Salud de Gaza reportó que, en las últimas 24 horas, 15 personas murieron por desnutrición, incluidos 4 niños. El número total de fallecidos por hambre y desnutrición asciende a 101, de los cuales 80 son niños.

En paralelo, la violencia continúa escalando. Las cifras son alarmantes: 59.106 palestinos han sido asesinados por el ejército israelí y 142.511 resultaron heridos desde 2023. Solo en esta jornada, 51 personas fueron asesinadas, entre ellas 14 que esperaban ayuda humanitaria, según fuentes médicas.

 

Atención médica en riesgo

Ante el asedio y la imposibilidad de recibir insumos, el Ministerio de Salud anunció el cierre de varios centros sanitarios claves. “Tras repetidas advertencias, anunciamos la suspensión de servicios en el Hospital de Servicio Público, la estación central de oxígeno, las clínicas Al-Salam y Al-Shati, y los centros médicos Al-Jalaa y Haidar Abdel Shafi”, señalaron. El resto de los hospitales podría cerrar en 48 horas si no se permite la entrada de combustible.

Las autoridades de Gaza responsabilizan a las fuerzas de ocupación israelíes por impedir el acceso de la Organización Mundial de la Salud con suministros vitales.

 

Fuente: Canal Telegram Palestina Hoy

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