La diplomacia venezolana fijó una postura tajante en Viena durante la sesión extraordinaria de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El encuentro de urgencia —promovido por las delegaciones de Egipto, Jordania, Marruecos y Arabia Saudita— tuvo como eje central el reciente ataque perpetrado contra la central nuclear de Barakah, ubicada en los Emiratos Árabes Unidos.
En este escenario de alta tensión internacional, la representación de la República Bolivariana de Venezuela alzó su voz para defender la inviolabilidad de las instalaciones científicas y energéticas que operan bajo fines estrictamente civiles. La delegación nacional recordó que cualquier agresión armada contra complejos nucleares que se encuentren bajo el monitoreo y las salvaguardias de la OIEA representa una quiebra del derecho internacional, de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Estatuto que rige al propio organismo atómico.
Una obligación global sin interpretaciones acomodaticias
La embajadora Claudia Salerno Caldera, quien ejerce como representante permanente ante los Organismos Internacionales en Viena y gobernadora de Venezuela ante la OIEA para el período 2024-2026, lideró el pronunciamiento. En su discurso, la diplomática demandó firmeza y neutralidad a los países miembros, exhortando a que este tipo de amenazas bélicas sean condenadas de forma unánime por la comunidad global.
Salerno Caldera insistió en que la seguridad de las instalaciones nucleares pacíficas es un deber colectivo que exige consistencia doctrinaria:
- Inviolabilidad universal: La protección debe ser total, sin importar la ubicación geográfica del complejo afectado ni el contexto político que rodee el suceso.
- Rechazo a la selectividad: La diplomática advirtió que esta obligación general no admite interpretaciones flexibles ni acomodos estratégicos que pretendan justificar o suavizar las agresiones en función de los actores geopolíticos involucrados.
El multilateralismo como vía hacia la paz
De acuerdo con el reporte oficial de la embajada venezolana en Austria, la delegación reafirmó que el único camino viable para asegurar la estabilidad internacional es el apego irrestricto a las normas jurídicas globales. Por ello, la embajadora hizo un llamado urgente a edificar un consenso renovado que repudie los ataques a la infraestructura nuclear “vengan de donde vengan”, asumiendo este compromiso como una pieza clave para la seguridad mundial.
Finalmente, en su condición de miembro activo de la Junta de Gobernadores de la OIEA, Venezuela abogó por rescatar el papel central del multilateralismo en la gobernanza contemporánea, argumentando que es la herramienta idónea para encarar los complejos desafíos del siglo XXI. La representación concluyó instando a sustituir la confrontación por la cooperación, garantizando la coexistencia pacífica entre las naciones mediante el uso de la diplomacia, la negociación política y la resolución dialogada de los conflictos.
360/AP/DRR
