Tras difundir versiones alteradas sobre la actuación del vicepresidente sectorial Diosdado Cabello en La Guaira, diversos sectores de la ultraderecha se retractaron al conocerse la posición oficial del Departamento de Estado de los EE. UU. Los medios que intentaron posicionar una supuesta negativa al ingreso de rescatistas internacionales tuvieron que modificar su línea informativa tras el pronunciamiento de Washington.

​El Departamento de Estado desmintió las acusaciones al definir el hecho como un «desafortunado malentendido» entre un brigadista y las autoridades venezolanas. Según la institución, el evento no tuvo mayores consecuencias y ambas partes mantenían el único objetivo de salvar vidas tras los sismos; además, confirmaron que las labores de rescate se retomaron de manera inmediata y sin ningún tipo de contratiempo.

​La polémica, que fue viralizada mediante videos manipulados, carecía del contexto real captado en la zona de escombros. En el registro original, Cabello solicitó al rescatista mantener su vehículo apagado para evitar el ruido del motor, con el fin de facilitar la localización precisa de posibles sobrevivientes bajo las estructuras colapsadas, llegando incluso a ofrecerse a empujar la unidad para movilizarla.

​Luego de que la diplomacia estadounidense aclarara el contexto del suceso, los mismos portales que habían promovido la matriz de opinión contra el funcionario venezolano procedieron a replicar el comunicado oficial. Este episodio marca el fin de una campaña de desinformación que buscaba empañar la coordinación humanitaria desplegada en las zonas afectadas por el desastre natural.

360/AP

360endirecto Publicado: 29/06/2026, 10:46 PM