La Sala Penal Especial de la Corte Suprema del Perú ha dictado una sentencia histórica este jueves, condenando al expresidente Pedro Castillo a 11 años, 11 meses y 15 días de prisión.
El fallo llega por el delito de conspiración para una rebelión, tras el intento de disolver el Congreso de la República en diciembre de 2022, un acto que fue calificado como un golpe de Estado, sin embargo, la Fiscalía de la Nación había solicitado una pena significativamente mayor, de 34 años de cárcel, por los presuntos delitos de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública, la Corte determinó la pena final por conspiración.
Cabe recordar que el exmandatario ya cumplió 18 meses de prisión preventiva, medida que el Poder Judicial prolongó ante el supuesto «peligro de fuga». Este proceso se enmarca en la jornada del 7 de diciembre de 2022, cuando Castillo intentó disolver el Parlamento justo antes de enfrentar una tercera moción de vacancia.
El intento fracasó cuando militares y policías desacataron la orden, considerándola un «acto contrario al orden constitucional». Días antes de esta sentencia, el Parlamento aprobó un informe que recomienda inhabilitarlo de la función pública por 10 años, una decisión pendiente de votación final.
Durante el juicio, el expresidente ha mantenido una defensa a ultranza de su inocencia. El 21 de noviembre, en los alegatos de clausura, Castillo manifestó: «Me culpan de un golpe de Estado tan solo por leer una hoja… me juzgan por mis orígenes, por mi sombrero». Negó haber cometido cualquier acto de corrupción o haberse apropiado de recursos del Estado peruano, cerrando su intervención con un llamado a la justicia: «Reitero: no he venido a pedir clemencia, menos absolución de mi caso, solamente pido justicia. ¡Viva el Perú!».
Fuente: RT
360°/PG/OBP



