España vive días críticos mientras una ola de calor extremo, con temperaturas que alcanzan hasta 44°C, aviva feroces incendios forestales en varias regiones del país. Miles de personas, incluidos turistas, han sido evacuadas para salvaguardar sus vidas ante el avance de las llamas.
En Madrid, los bomberos lograron contener en gran parte un fuego declarado la noche del lunes, aunque el siniestro dejó un saldo fatal: un hombre falleció tras sufrir quemaduras en el 98% de su cuerpo. El incendio arrasó más de 1.000 hectáreas de matorrales y pastizales. Con el amanecer del martes, algunas familias pudieron regresar a sus hogares, pero la amenaza persiste.
Otras zonas como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Andalucía y Galicia también combaten incendios activos. En Cádiz, un fuego generó densas columnas de humo visibles desde las playas, obligando a desalojar a residentes y visitantes.
La situación no se limita a España, en Portugal, más de 700 bomberos luchan contra incendios en Trancoso, mientras focos menores siguen ardiendo en el norte del país.
Expertos advierten que el cambio climático está multiplicando la intensidad y frecuencia de olas de calor y sequías en el sur de Europa, aumentando el riesgo de incendios forestales. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, el continente europeo se calienta al doble de la media global y 2024 fue el año más caluroso registrado tanto en Europa como a nivel mundial.
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