Europa enfrenta un panorama preocupante: hasta 1 de cada 5 personas podría vivir en pobreza durante la vejez si no se aplican reformas urgentes en las políticas de pensiones, informó el medio Político.
La Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación alerta que el envejecimiento demográfico, junto con una menor proporción de trabajadores por pensionista, pone en riesgo la seguridad económica de las personas mayores. Según la entidad, “un 20 % de europeos ya corre el riesgo de pobreza en la vejez”, y la situación es más grave para las mujeres, con una brecha del 30 % frente a los hombres.
Los datos demográficos exigen respuestas rápidas: en cuatro décadas habrá apenas 1,5 trabajadores por cada pensionista, la mitad de la cifra actual. Este desequilibrio, sumado a costos en sanidad y atención a la dependencia, cuestiona la sostenibilidad del sistema si no se diversifican las fuentes de financiación para las pensiones.
Comparación regional
Las proyecciones señalan que los países nórdicos están mejor preparados, al combinar varias fuentes de financiación: pensiones públicas, planes laborales y ahorros privados. En contraste, muchos Estados de la UE dependen principalmente del sistema público, lo que aumenta la vulnerabilidad ante un envejecimiento acelerado y una natalidad baja.
Como solución posible, la institución propone crear fondos de pensiones complementarios, ya sean privados o gestionados por empresas, para garantizar un ahorro personal para la jubilación. También se subraya la necesidad de reformas estructurales para fortalecer la sostenibilidad del sistema y ampliar las opciones de ahorro para la vejez.
La Comisión Europea adelantó que, antes de finalizar el año, recomendará a los países de la UE un conjunto de medidas: cuentas digitales de ahorro e inversión disponibles para cada ciudadano; mayor transparencia y seguimiento de los derechos de las pensiones; incentivos fiscales para hacer más atractivas las aportaciones; y un sistema de inscripción automática en los fondos de pensiones laborales. “Si trabajas, quedarás automáticamente incluido en los fondos de pensiones; si no quieres participar, debes optar por no hacerlo conscientemente”, afirmó Hielkema.
Fuente: RT
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