Las pestañas postizas se han convertido en un accesorio clave para quienes buscan resaltar la mirada, ya sea en un maquillaje sofisticado o en una ocasión especial. Ofrecen volumen, disimulan el cansancio y vienen en múltiples estilos, desde opciones sintéticas hasta versiones de pelo natural que lucen muy realistas.
Sin embargo, su uso no está libre de riesgos. Los especialistas advierten que los materiales o el pegamento pueden provocar alergias. Además, una mala aplicación o un retiro brusco podría dañar la córnea y generar infecciones. Entre las complicaciones más comunes también se mencionan la blefaritis, la conjuntivitis o la caída del párpado por utilizar modelos muy largos y pesados durante mucho tiempo.
Para reducir problemas, los expertos recomiendan no usarlas a diario, elegir productos de calidad, mantener una buena higiene y retirarlas antes de dormir. En personas con enfermedades oculares, lo más seguro es evitarlas por completo.
Como alternativa, las extensiones aplicadas por profesionales ofrecen un resultado similar con menos riesgos y mayor duración. En definitiva, las pestañas postizas pueden ser un buen aliado estético, siempre que se usen con precaución y se esté atento a cualquier señal de irritación.
Fuente: Venezuela News
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