Venezuela podría cerrar el año con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de hasta 8.5%, impulsado principalmente por el repunte de la producción petrolera y una mayor inyección de recursos hacia sectores clave de la economía, así lo afirmó Luigi Pisella, integrante del Consejo Nacional de Economía Productiva.

Durante una entrevista exclusiva en el programa 360°, conducido por el periodista Boris Castellanos, Pisella explicó que, aunque el país ha avanzado en la diversificación económica, el petróleo sigue siendo el principal motor de ingresos.

Luigi Pisella
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“Venezuela es un país dependiente del petróleo; en la misma medida que produzcamos más o que los precios aumenten, eso se ve reflejado en la economía nacional”, señaló y precisó que alrededor del 95 % de los ingresos aún provienen del crudo.

En ese contexto, destacó que actualmente la producción ronda 1 millón 200 mil barriles diarios, con proyecciones alentadoras hacia el cierre del año.

“Si las condiciones están dadas, la producción petrolera puede ubicarse entre 1 millón 400 mil y 1 millón 500 mil barriles diarios, incluso hay expectativas de que sea mayor”, afirmó.

Impacto de las sanciones

El vocero también hizo referencia al impacto que tuvieron las sanciones sobre la industria energética y otros sectores estratégicos, especialmente en áreas como el sistema eléctrico. “No puedes crecer a nivel petrolero si no tienes electricidad; los taladros funcionan con electricidad y eso también hace menos competitiva a la industria nacional”, explicó.

Pisella destacó que un mayor ingreso por venta de petróleo permitiría fortalecer áreas sociales prioritarias, siempre que exista respaldo financiero real.

“Si recibimos más ingresos como nación, habrá mayor disposición para inyectar recursos a la educación, la salud y, muy importante, a la recuperación del poder adquisitivo de la gente. Pero si no tienes los recursos y los ofreces, se crea inflación”, advirtió.

Asimismo, recordó que Venezuela tiene recursos bloqueados en el exterior, incluyendo 3.200 millones de dólares correspondientes a derechos especiales de giro del FMI, asignados durante la pandemia.

“Si esos fondos llegan y se dirigen a infraestructura, salud e ingresos para los trabajadores, el crecimiento de 2026 podría ser incluso mayor al de 2025”, apuntó.

Al respecto, Luigi Pisella destacó un dato clave del mercado interno: más del 90 % de los productos que se consumen actualmente en el país son de producción nacional, lo que refuerza las expectativas de una recuperación progresiva.

“El crecimiento se va a sentir, pero será gradual, en la mejora de los ingresos y la calidad de vida de la población”, concluyó.

360°/KR/OBP