En el segundo trimestre de 2025, el dólar estadounidense registró una caída histórica en su participación dentro de las reservas internacionales, al descender al 56,3 %, el nivel más bajo desde 1995. Así lo reflejan datos recientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) recopilados por Bloomberg, que marcan un hito en el papel de la divisa norteamericana como principal moneda de referencia mundial.
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El retroceso supone una disminución de casi 1,5 puntos porcentuales en comparación con el trimestre anterior y representa la mayor reducción en tres décadas. Los analistas atribuyen el 92 % de este descenso a la volatilidad en los tipos de cambio, que en los últimos meses ha golpeado con fuerza al dólar frente a otras divisas internacionales.
Más allá de los factores técnicos, la situación también refleja un impacto político y económico proveniente de Estados Unidos. Las políticas impulsadas por la administración de Donald Trump, entre ellas el aumento de aranceles, la presión sobre la Reserva Federal para reducir las tasas de interés y ajustes fiscales que incrementaron el déficit, han generado incertidumbre entre los inversionistas y bancos centrales.
Este escenario se da en un contexto de alta actividad en los mercados financieros, donde las operaciones diarias en el mercado de divisas superan los 9,6 billones de dólares. Sin embargo, la reacción de los bancos centrales suele ser más lenta frente a la agilidad de gestores de activos internacionales y fondos de cobertura, lo que alimenta las dudas sobre el futuro rol del dólar como moneda predominante en las reservas globales.
Con este descenso, la hegemonía del dólar como activo de reserva enfrenta uno de sus mayores desafíos en los últimos 30 años. Aunque continúa siendo la divisa más utilizada, la tendencia a la diversificación en las carteras de los bancos centrales abre el debate sobre si el billete verde podrá mantener su liderazgo en un entorno marcado por tensiones geopolíticas, nuevas alianzas financieras y la creciente presencia de otras monedas en la economía mundial.
Fuente: Hinterlaces
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