Los consumidores estadounidenses enfrentan un alza repentina en los precios del café luego de que la administración Trump impusiera un arancel del 50 % a las importaciones provenientes de Brasil, el mayor productor mundial del grano. La medida, anunciada como parte de una estrategia para presionar en el ámbito del comercio internacional, ya está generando un fuerte impacto en el mercado interno.

El nuevo gravamen ha provocado un incremento inmediato en los precios al por mayor y amenaza con trasladarse rápidamente a los bolsillos de millones de consumidores, así como a cafeterías, supermercados y cadenas globales como Starbucks, Dunkin’ y McCafé, que dependen en gran medida del café brasileño para su operación diaria.

“Estamos viendo un aumento del 20 al 30 % en el precio por libra en apenas unos días”, señaló Laura Mendoza, analista de commodities agrícolas. “Este tipo de shock tarifario genera un efecto dominó en toda la cadena de suministro, desde importadores hasta el consumidor final”.

En las redes sociales, usuarios ya reportan subidas de precio en productos como cápsulas, café molido y bebidas listas para consumir. Pequeños negocios y tostadores artesanales, que no cuentan con amplios márgenes de maniobra, también están entre los más afectados.

El gobierno de Brasil calificó la medida como «hostil e injustificada» y estudia represalias comerciales. En tanto, expertos advierten que si el conflicto se prolonga, podría alterar el equilibrio del mercado global del café y desatar una nueva ola inflacionaria en el sector de alimentos y bebidas.

Fuente: Bloomberg

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