Las autoridades migratorias de Estados Unidos mantienen actualmente bajo custodia a unas 73 mil personas, una cifra sin precedentes en el país. El número representa un aumento del 84 % en comparación con el mismo período de 2025, antes de que Donald Trump asumiera su segundo mandato y pusiera en marcha una política migratoria centrada en arrestos y deportaciones masivas.
De acuerdo con un análisis reciente de datos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), el 92 % del incremento registrado durante el año fiscal 2026 corresponde a inmigrantes sin antecedentes penales. Esto confirma que la gran mayoría de los detenidos no enfrenta cargos distintos a su estatus migratorio.
Este crecimiento acelerado en las detenciones se apoya en un financiamiento sin precedentes. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) recibió 178 mil millones de dólares a través de la Ley de Un Gran y Hermoso Proyecto de Ley Único (OBBBA), el mayor paquete presupuestario otorgado a esa institución en toda su historia.
Con estos recursos, la administración de Trump anunció la apertura y ampliación de centros de detención en distintos puntos del país, con la meta de elevar la capacidad promedio hasta unas 100 mil personas detenidas por día. A ello se suma una asignación adicional de 191 mil millones de dólares destinados a seguridad fronteriza y leyes migratorias, que incluye a ICE, CBP y la construcción de barreras físicas.
Fuente: Medios Internacionales
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