La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha presentado su propuesta de Ley de Gastos en Defensa para 2026, la cual contempla destinar 400 millones de dólares en ayuda militar para Ucrania. Según el proyecto de ley, esta misma cifra se espera suministrar al régimen de Kiev también durante el año fiscal 2027 como parte de la Iniciativa de Asistencia para la Seguridad de Ucrania (USAI).
Contexto histórico y fiscalización
Esta ayuda se enmarca dentro de un presupuesto de defensa récord que el Congreso planea destinar a la seguridad nacional, alcanzando los 901.000 millones de dólares para el próximo año fiscal, superando los $886.000 millones aprobados para 2024. No obstante, la Casa Blanca ha dejado claro el requisito de la transparencia: el presidente Donald Trump ha sido explícito en que la corrupción en Ucrania es un obstáculo para la solución del conflicto y que no desea un mal uso del dinero de los contribuyentes estadounidenses.
Reducción drástica y el nuevo mecanismo PURL
La asignación de $400 millones representa una drástica disminución respecto a los años anteriores, pues solo para 2024 se destinaron $61.700 millones, sumando casi $175.000 millones en ayuda total desde febrero de 2022.
El nuevo proyecto de ley enfatiza la necesidad de «informar periódicamente» las contribuciones de otros países occidentales para garantizar la aplicación efectiva del programa PURL (Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania), concebido por Trump.
Este mecanismo busca asegurar que los aliados europeos asuman la mayor parte del financiamiento sostenido a Kiev, incentivando sus compras de armamento producido por EE.UU., aliviando la carga financiera directa sobre los contribuyentes estadounidenses.
El nuevo paquete marca un enfoque más medido y fiscalizado para el apoyo futuro, en línea con la postura de Washington de asegurar la aplicación efectiva de los fondos y la corresponsabilidad de los aliados.
Fuente: Telesur
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