El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ejecutó la remoción de medidas restrictivas sobre dos buques de transporte de petróleo crudo que permanecían bajo bloqueo tras ser vinculados a redes de evasión y comercio energético de origen venezolano.

La orden, procesada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), saca a los activos de la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN, por sus siglas en inglés) en el contexto de una depuración general que abarcó a 76 entidades. Dicha reestructuración obedece al plan de modernización regulatoria del Tesoro, introducido por el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, en París.

Datos de las embarcaciones retiradas del listado de restricciones:

  • DESPINA ANDRIANNA (IMO 9182667): Buque de carga de crudo con bandera liberiana. Fue incluido en el registro de sanciones en el año 2019 debido al transporte logístico de petróleo desde terminales venezolanas con destino a Cuba. La OFAC vinculaba legalmente este activo a la empresa Ballito Bay Shipping Incorporated.

  • MAGUS / FREEDOM / MIA (IMO 9018464): Buque tanque petrolero que operaba bajo bandera de Guyana. Había sido penalizado a inicios de 2024 bajo acusaciones de movilizar crudo iraní y por supuestos nexos con los esquemas de exportación no autorizados de Venezuela. Su gestión comercial aparecía vinculada a las corporaciones Fides Ship Management LLC y Veline Shiptrade Incorporated.

Verificación de seguridad y política de control

El reporte oficial emitido por la OFAC aclaró que el retiro de las sanciones fue respaldado por un procedimiento previo de evaluación interinstitucional en el que participaron agencias federales de seguridad de EE.UU.. Este paso sirvió para constatar que las exclusiones de la lista de bloqueo no representaban un impacto negativo ni ponían en riesgo la política exterior o la seguridad nacional estadounidense.

Criterio rector de la OFAC: «El objetivo de los esfuerzos del Departamento del Tesoro para modernizar las sanciones es garantizar que las restricciones estadounidenses sigan siendo selectivas, eficaces y alineadas con las prioridades económicas, de política exterior y de seguridad nacional de los Estados Unidos. Esto asegurará que la atención se centre en las amenazas más complejas y de mayor riesgo».

De este modo, ambas embarcaciones quedan habilitadas nuevamente dentro del circuito naviero y financiero internacional, al cesar el riesgo de sanciones secundarias para los operadores internacionales que interactúen con ellas.

360/AP/DRR