El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció una intensificación de la presión sobre Teherán mediante una nueva ofensiva económica y estratégica. Washington ha confirmado que mantendrá el bloqueo actual sobre la República Islámica «el tiempo que sea necesario», aunque dejó abierta la posibilidad de una resolución diplomática.
Como parte de esta estrategia, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha iniciado la operación «Furia Económica», diseñada para endurecer al máximo la presión financiera contra el gobierno iraní. Hegseth advirtió que, de rechazar la vía diplomática, Irán no solo enfrentará un cerco naval continuo, sino también posibles ataques directos contra su infraestructura energética y eléctrica.
360/AP/DRR



