Más de 6.200 niños han sido detenidos en centros para migrantes en Estados Unidos durante el último año, denunciaron este miércoles los congresistas demócratas Joaquín Castro y Greg Casar tras visitar el centro de detención familiar de Dilley, al sur de San Antonio. En las instalaciones permanecen actualmente 77 niños y 244 mujeres adultas, además de 49 familias, algunas con más de un año privadas de libertad. Los legisladores afirmaron que los detenidos sufren falta de cuidados médicos, malos tratos e insultos racistas por parte de los guardias.
Casar declaró a la prensa: “El Gobierno nos dice que están arrestando a lo peor de lo peor, pero ninguna de las personas con las que conversamos tenía un historial criminal”. Castro relató el caso de una niña de cinco años: “Por meses ha estado quejándose de múltiples caries y dolor en los dientes. En vez de recibir tratamiento, el personal sanitario del centro le ha recetado tomar ibuprofeno todos los días por más de dos meses”.
Bajo la Administración de Donald Trump, las detenciones de migrantes alcanzaron niveles récord. En enero de 2026, EE. UU. mantuvo detenidas a más de 73.000 personas, la cifra más alta desde la creación del Departamento de Seguridad Nacional en 2001. Las familias retenidas en Dilley provienen de distintos lugares del país, como resultado de megaoperaciones de búsqueda y captura en el interior de EE. UU.
FUENTE: EFE
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