El Gobierno de Estados Unidos autorizó formalmente la venta y exportación de diluyentes de origen estadounidense a Venezuela, abriendo una nueva fase en la política de sanciones contra el sector energético venezolano tras más de seis años de restricciones.

La medida fue oficializada este martes por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro con la Licencia General N.º 47.

Los diluyentes, como naftas ligeras y condensados, son insumos esenciales para mezclar y procesar el crudo extrapesado de Venezuela, especialmente en la Faja Petrolífera del Orinoco. Sin estos componentes, el petróleo pesado no fluye ni puede ser exportado fácilmente, lo que afectó fuertemente la producción nacional durante años de sanciones.

Al respecto, la nueva licencia permite transacciones completas, incluyendo la exportación, venta, suministro y logística necesaria, siempre que los contratos con el Estado venezolano o Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) se rijan por leyes estadounidenses y se resuelvan disputas en tribunales de Estados Unidos.

En tal sentido, se excluyen acuerdos basados en pagos “no comercialmente razonables”, como canjes de deuda, oro o criptomonedas, y operaciones con países y entidades sujetos a sanciones como Rusia, Irán, Cuba, China o Corea del Norte.

Aunque no representa un levantamiento total del régimen sancionatorio, este cambio constituye un suave alivio a las severas restricciones impuestas desde 2019 y podría facilitar el impulso productivo del petróleo venezolano, cuya producción se ha visto afectada por la falta de diluyentes y otros insumos críticos.

Fuente: Medios nacionales

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