Este viernes, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) publicó tres nuevas licencias que alivian parcialmente las sanciones sobre la industria del petróleo, el gas y los fertilizantes producidos por PDVSA y sus empresas mixtas.
Esta medida permite nuevamente la extracción, venta y transporte de crudo venezolano hacia el mercado estadounidense, además de abrir la puerta al suministro de tecnología y servicios esenciales para la producción nacional.
De esa manera, el alcance de estas licencias, identificadas como 46B y 49A, también abarca el sector eléctrico, permitiendo inversiones para mejorar la generación y distribución de energía en el país. Además, se autoriza la negociación de «contratos contingentes», lo que facilita que nuevas empresas planifiquen futuras inversiones en hidrocarburos y petroquímica.
🇺🇸][ 🛢️💨💡🇻🇪 3 Tres nuevas licencias de la OFAC @USTreasury relacionadas con Venezuela actualizadas o emitidas el #13Mar 1forman parte de una serie de alivios graduales de sanciones en el sector energético (petróleo, gas, petroquímicos y electricidad), pero con limitaciones para… pic.twitter.com/swCs5Di2BA
— Anibal E. Sanchez Ismayel (@AnibalSanchezOF) March 13, 2026
Reglas claras y control financiero
No obstante, las autoridades estadounidenses aclararon que cualquier particular o compañía interesada deberá tramitar una autorización individual ante la OFAC. A pesar de esta apertura, Washington ha establecido un marco de condiciones estrictas. Todos los nuevos contratos deberán regirse bajo las leyes de Estados Unidos y cualquier disputa legal se resolverá en sus tribunales.
En cuanto al manejo del dinero, los pagos no se realizarán de forma directa; con excepción de los impuestos locales y tasas, los fondos deberán depositarse en cuentas de custodia supervisadas por el Tesoro estadounidense, de acuerdo con las órdenes ejecutivas vigentes para este 2026. Finalmente, el documento es enfático en mantener ciertas líneas rojas: se prohíbe el uso de criptomonedas, tokens o el canje de deuda como métodos de pago, así como cualquier transacción que involucre a buques sancionados.
Asimismo, las empresas no podrán realizar operaciones que beneficien a Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China. Con esta decisión, la Casa Blanca busca un equilibrio entre el alivio comercial y el mantenimiento de la vigilancia sobre la política exterior de la región.
Fuente: RT
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