El gobierno de Estados Unidos se dispone a aplicar nuevas y más severas sanciones contra Rusia, según confirmó este miércoles el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien adelantó que el anuncio oficial se hará “al cierre de esta tarde o a primera hora de mañana”.

    “Vamos a anunciar un aumento sustancial de las sanciones a Rusia”, afirmó Bessent ante la prensa, sin ofrecer mayores detalles sobre el alcance o los sectores que serán afectados por las nuevas restricciones.

    El anuncio se da en medio de tensiones fluctuantes entre Washington y Moscú, enmarcadas en la cambiante política exterior del presidente Donald Trump, quien ha oscilado entre los llamados al diálogo con el Kremlin y las amenazas de castigos económicos más duros.

   Al respecto, aunque Trump ha expresado en repetidas ocasiones su deseo de mediar en el conflicto de Ucrania, su discurso se torna contradictorio, ya que alterna declaraciones conciliadoras con mensajes que apuntan a una línea más dura frente a Rusia, lo que genera desconcierto entre sus aliados occidentales.

   De acuerdo con fuentes diplomáticas, las nuevas medidas de Washington buscarían alinearse con las sanciones impuestas por la Unión Europea, que Moscú ha calificado como “acciones abiertamente antirrusas”. El Kremlin, por su parte, sostiene que estas políticas no solo resultan ineficaces, sino que afectan a las propias economías occidentales.

    Asimismo, en declaraciones previas, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, minimizó la efectividad de las sanciones estadounidenses y aseguró que “este tipo de advertencias se han vuelto habituales y no cambiarán el panorama fundamental”.

Fuente: RT

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