Un explosivo de origen desconocido estalló en las afueras de Idlib, Siria, y dejó al menos cuatro fallecidos y cinco heridos. La dirección de salud local activó la alerta máxima para emergencias y personal médico, que trasladó a las víctimas a hospitales de la zona.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos indica que la deflagración ocurrió en un almacén de municiones utilizado como base por extranjeros no sirios, ubicado en las granjas al oeste de la ciudad. Además, el estallido coincidió con la presencia de drones en la zona y provocó columnas de humo visibles desde varios puntos, lo que aumentó la preocupación entre la población y las autoridades.
La zona afectada se ubica cerca de campamentos de desplazados sirios, lo que intensifica la sensibilidad humanitaria. En respuesta, las fuerzas de seguridad y los equipos de defensa civil se desplegaron de inmediato. Paralelamente, los hospitales realizaron llamados urgentes para donaciones de sangre para atender a los heridos.
Las operaciones de rescate continúan y ya se enfocan en la recuperación de cuerpos entre los escombros. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos recuerda un incidente similar el 24 de julio en Maarat Misrin, al norte de Idlib, cuando estallaron explosiones en el mismo complejo y dejaron 12 fallecidos, entre ellos una mujer y un niño, lo que añade contexto de riesgo en la región.
Fuente: Al Mayadeen
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