** La Cancillería venezolana confirmó en las últimas horas, según fuentes oficiales, que el gobierno de Trinidad y Tobago solicitó una reunión bilateral con Venezuela con el objetivo de evaluar los daños ocasionados por el derrame de crudo trinitense que ha afectado las costas venezolanas**
En este contexto, el presidente de la Comisión de Ecosocialismo de la Asamblea Nacional, Oliver Rivas, ofreció en exclusiva para 360 un detallado balance tras recorrer las zonas impactadas junto al ministro de Ecosocialismo, Freddy Ñañez, así como representantes de los gobiernos regional y municipal. El parlamentario describió la grave afectación ecológica que ya evidencia la costa del estado Sucre y advirtió sobre la necesidad de establecer responsabilidades.
Durante el recorrido por las orillas afectadas por el desplazamiento de crudo pesado, Rivas señaló que este tipo de hidrocarburo no solo daña el suelo marino, sino que también está causando estragos en la fauna marina. En particular, mencionó que Venezuela alberga cuatro de las diez especies de tortugas marinas que existen en el mundo, las cuales suelen llegar en esta época para desovar. Sin embargo, a consecuencia del derrame, se han identificado en principio tres cadáveres: dos de tortuga Carey y una verde, que ya están siendo estudiados. El diputado lamentó: «Es posible que afecte a otras especies y ecosistemas», a la vez que subrayó que estos quelonios constituyen un patrimonio ecológico que nos caracteriza.
Rivas destacó que, afortunadamente, el país cuenta con técnicos y profesionales especializados delegados por organismos como el Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), con el fin de «formular productos que permitan rápidamente disolver parte del crudo que está impactando la costa». El presidente de la comisión parlamentaria enfatizó que estas labores se realizan en el marco del parlamentarismo de calle, acompañando las políticas públicas que deben velar por las garantías ambientales.
Uno de los puntos centrales del planteamiento del diputado es la determinación de la procedencia del hidrocarburo. Según explicó, se han realizado exámenes de huella dactilar al crudo y los resultados son concluyentes: no es venezolano ni tiene relación con la gestión de hidrocarburos propia del país. «Es una consecuencia derivada de la explotación y el traslado de hidrocarburos desde Trinidad y Tobago», afirmó Rivas, quien agregó que la contaminación amenaza con expandirse hacia las zonas del Delta del Amacuro y la península de Paria.
Justicia restaurativa y proyectos de ley contra el cambio climático
Ante la pregunta sobre qué recomendaciones elevará a la Asamblea Nacional, el diputado respondió que, por instrucciones de la junta directiva y del presidente del Parlamento, se promoverán proyectos de ley que gestionen el cambio climático y prevengan este tipo de fenómenos. Rivas explicó: «El cambio climático es consecuencia de gestiones económicas que a veces no son responsables», y recordó que la Cancillería venezolana ya ha publicado un comunicado identificando responsabilidades.
Asimismo, mencionó que existen leyes como la Ley Orgánica de Ambiente, derivadas de la Constitución, pero advirtió que el mundo tiene que tomar todavía más conciencia sobre las garantías y responsabilidades comunes pero diferenciadas. En este caso, subrayó: «Nuestro pueblo y nuestros ecosistemas están sintiendo una responsabilidad que no es de nuestra petrolera, sino que corresponde a otro país»; por ello, insistió en la necesidad de establecer «garantías y deberes de remediación, lo que llamamos justicia restaurativa», así como responsabilidades para enmendar y restaurar los daños.
El parlamentario concluyó exigiendo a las autoridades de Trinidad y Tobago que den a conocer de manera transparente y honesta los protocolos de mitigación aplicados y asuman una gestión corresponsable ante un accidente cuyas consecuencias ecológicas ya son irreversibles en varias zonas del oriente venezolano.
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