La crisis política en Honduras alcanzó un punto crítico este jueves tras un atentado con bomba dentro de la sede del Poder Legislativo, ya que la víctima fue la diputada opositora Gladis Aurora López, del Partido Nacional, quien resultó herida mientras ofrecía declaraciones a los medios de comunicación en los pasillos del Parlamento.

    El incidente ocurrió minutos antes de una sesión  para definir el futuro electoral del país. Según testigos y registros audiovisuales, un artefacto explosivo fue lanzado desde las afueras del recinto e impactó en la espalda de la legisladora; tras ser trasladada de emergencia a un centro de salud, su colega Carlos Ledezma informó que López presenta quemaduras en el cuello y hombros, además de la pérdida parcial de la audición en uno de sus oídos debido a la detonación.

Acusaciones y contexto político

    El jefe de la bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, responsabilizó del ataque a los colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre), quienes se encontraban manifestando en las inmediaciones del Congreso. Por su parte, el presidente electo Nasry «Tito» Asfura condenó enérgicamente el acto de violencia desde San Pedro Sula, pidiendo calma a la población y solidaridad para la diputada afectada.

    Este atentado se produce en medio de una parálisis legislativa a pocos días de la toma de posesión prevista para el 27 de enero. Mientras el Consejo Nacional Electoral (CNE) ratificó a Asfura como ganador de los comicios, el actual presidente del Legislativo, Luis Redondo, insiste en el recuento de más de 19.000 actas, una postura que la oposición califica como un intento de desconocer los resultados oficiales.

Fuente: Medios Internacionales

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