La legendaria agrupación venezolana Desorden Público celebra cuatro décadas de historia musical con una exitosa gira internacional que ha cautivado a miles de fanáticos dentro y fuera del país. Con su característico estilo y energía en el escenario, la banda reafirma por qué continúa siendo un referente del ska latinoamericano.

El tour, que conmemora los 40 años de carrera, abarcó once presentaciones en diversos países de Europa y América, incluyendo Alemania, España, Países Bajos, Francia, Argentina, Panamá, Chile, Estados Unidos y Venezuela. Cada concierto, de más de dos horas, fue una fiesta de nostalgia, ritmo y conexión con el público, según detalló Daniel Sarmiento, baterista del grupo.

El percusionista Oscar Alcaíno destacó que el éxito sostenido de la banda radica en la pasión por la música y en el respeto mutuo dentro del equipo. “La clave está en reconocer el lugar de cada quien y entender los demonios de los demás”, afirmó, haciendo alusión a la unión que ha permitido mantener viva la esencia del grupo.

Sarmiento también recordó los inicios de Desorden Público y el impacto de su primer vinilo.

“Veníamos del mundo underground y no sabíamos qué esperar. Cuando presentamos el disco y vimos el Museo del Teclado lleno, fue un momento mágico: pasamos de la escena alternativa a un público masivo que nos pedía autógrafos”, relató.

El músico señaló que el tema “Tiembla” marcó un antes y un después en su carrera.

“Con esa canción empezamos a sonar en radios populares y logramos conectar con nuevas audiencias. Fue el punto donde entendimos que nuestra música podía trascender fronteras”, añadió.

A lo largo de estas cuatro décadas, Desorden Público ha demostrado que su legado va más allá del ska, convirtiéndose en un símbolo de resistencia cultural, alegría y compromiso social. Su más reciente gira es una prueba viva de que su historia todavía tiene muchos capítulos por escribir.

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