En una visita llena de historia, tradición y esperanza, 360° recorrió la comunidad de Galipán, en la montaña, para conocer de cerca la historia agrícola que ha marcado a sus habitantes y cómo están impulsando el desarrollo rural en la actualidad.
Galipán, famoso por su belleza natural y su floración, fue en sus inicios una comunidad agrícola. Desde hace más de 240 años, las familias de la zona han cultivado productos como maíz, café, limón, aguacate y cambur, manteniendo viva una tradición que trasciende generaciones. Alexis Álvarez, un agricultor local y representante de la zona, compartió con el equipo su pasión por la tierra y su compromiso con la agricultura familiar.
“Antes de ser un destino turístico, Galipán era un lugar de producción agrícola”, comentó Alexis, recordando cómo en los años 30 y 40 empezó el cultivo de flores, especialmente los claveles, que posteriormente se convirtieron en una exportación importante, especialmente hacia Rusia. Sin embargo, la llegada del teleférico en los años 50 y 56 convirtió a Galipán en un centro de agroturismo, ayudando a diversificar su economía.
La tradición agrícola y el trabajo con semillas propias
El entrevistado resaltó la importancia del trabajo con semillas genéticamente propias y el esfuerzo continuo en la producción de café, que forma parte de la tradición familiar de más de dos siglos. Además, explicó detalles del proceso de molienda manual del café, destacando la calidad y el carácter artesanal del producto, que también es reconocido por su sabor gourmet y el método natural, sin químicos ni fumigación.
Alexis expresó su interés en innovar y mejorar la escala de producción agrícola, proponiendo tener galpones que permitan mantener y expandir la calidad de los cultivos. La comunidad apuesta por una agricultura sustentable, con dedicación y amor por la tierra, fortaleciendo así su identidad y economía.
Para quienes deseen visitar Galipán, Alexis invitó a conocer un “conuco completo”: huevos frescos, café, maíz y productos tradicionales que reflejan la riqueza de su tierra. Con entusiasmo, animó a las personas a aprender de su experiencia y a apostar por la agricultura local, como una forma de mantener viva la historia y apoyar el desarrollo del país.
Este recorrido por Galipán demuestra que, más allá del turismo, la agricultura sigue siendo el corazón de la comunidad, un legado que continúa creciendo con esfuerzo, dedicación y amor por la tierra.
Aleinis Tezara
360°/PG/OBP








