El canciller cubano, Bruno Rodríguez, alzó la voz ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para condenar el embargo que Estados Unidos mantiene sobre la isla desde hace más de seis décadas.
En ese sentido, el ministro afirmó que el propósito estratégico de este bloqueo es claro: «provocar un estallido social que termine con el sistema constitucional que el pueblo cubano ha elegido».
Por otro lado, aseguró que nadie en Cuba se salva de los «efectos cotidianos o devastadores» del embargo y calificó como una «política de castigo colectivo y un acto de genocidio que viola de manera flagrante, masiva y sistemática los derechos humanos de los cubanos».
Enfrentamiento directo con EE. UU.
En el mismo contexto, el canciller cubano no solo habló de los daños, sino que también criticó a EE. UU. por intentar negar o minimizar el impacto del bloqueo, y denunció que Washington castiga a quienes documentan las consecuencias y usa «cibertropas pagadas» para campañas de desprestigio y censura algorítmica.
Rodríguez también arremetió contra el representante estadounidense, Michael Waltz, por decir que «no existe ningún bloqueo». De igual manera, el funcionario cubano refutó esta idea, señalando que las leyes de agresión económica de EE. UU. son muy claras: buscan restringir el comercio, la inversión y el crédito de Cuba con todos los países y obligan a los diplomáticos estadounidenses a hacer cumplir ese mandato.
Además del embargo, el canciller rechazó categóricamente que Cuba siga en la lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo, subrayando que, en realidad, Cuba es víctima del terrorismo, pues se siguen organizando y financiando actos terroristas en su contra desde territorio de los propios Estados Unidos.
Fuente: RT
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