La presencia de una capa densa de humo proveniente de incendios en Canadá ha deteriorado la calidad del aire de forma preocupante. Este evento coincide con un pico de temperaturas muy elevadas en toda la jurisdicción. Autoridades locales y responsables deportivos monitorean constantemente la situación de riesgo para salvaguardar la integridad de los asistentes. El partido de este domingo entre las selecciones de Argentina y España depende ahora de las condiciones meteorológicas presentes en el estadio de Nueva Jersey.

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Análisis técnico sobre el riesgo ambiental

​La gobernadora Kathy Hochul alertó sobre la peligrosidad del ambiente. La funcionaria definió el panorama como «condiciones atmosféricas insalubres» y aconsejó a los residentes protegerse en interiores. El diseño arquitectónico abierto del complejo deportivo representa un riesgo significativo, ya que resulta imposible aislar a los miles de espectadores del aire externo. Expertos de la salud enfatizan que inhalar estas partículas durante el esfuerzo físico intensifica cualquier riesgo de carácter cardiovascular.

​Este riesgo latente preocupa a los deportistas, trabajadores y a los fanáticos que planean reunirse en espacios públicos como el Central Park. Dado que el viento podría desplazar más partículas nocivas hacia la región, el calendario del evento está bajo observación permanente. La organización busca determinar si mantener el horario original constituye un riesgo inaceptable para la integridad física de las personas. Ante la incertidumbre, cualquier amenaza adicional obligaría a las autoridades a modificar el protocolo del encuentro final. La prioridad de los organizadores es prevenir cualquier riesgo innecesario antes del pitido inicial en el estadio MetLife.

360/AP/DRR