Tras el ataque a gran escala lanzado contra Venezuela, el presidente Donald Trump y su equipo de defensa ofrecieron detalles y expresaron que el éxito y la precisión de la misión no se compara desde la Segunda Guerra Mundial, destacando la velocidad y potencia con la que se actuó durante la noche.

    Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, reafirmó el compromiso de recuperar el petróleo y subrayó que, bajo el mando de Trump, Estados Unidos ha vuelto a demostrar su fuerza. Además, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, precisó que el ataque involucró más de 150 aeronaves, entre ellas aviones F-22, F-35, F-18, E-18, E-2, bombarderos B-1 y una flota de drones pilotados a distancia.

    Caine explicó que la misión se ejecutó en el momento exacto, aprovechando el clima perfecto para garantizar el factor sorpresa y dejar a las capacidades militares venezolanas totalmente indefensas ante el avance estadounidense. Asimismo, Hegseth calificó la operación como una muestra del «largo brazo de la justicia estadounidense», resaltando la coordinación y letalidad exhibidas en plena oscuridad.

    El secretario fue enfático al declarar que se busca recuperar el petróleo «robado» bajo la premisa de «América primero», señalando que este despliegue marca el regreso de una política de «paz mediante la fuerza» en el año 2026.

Fuente: Medios Digitales

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