La Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela celebrará este jueves una sesión ordinaria, en la que sobresale la primera discusión del Proyecto de Ley Aprobatoria del Tratado de Asociación Estratégica y Cooperación entre Venezuela y la Federación de Rusia.
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¿Se fortalece la alianza entre Rusia y Venezuela?
La convocatoria, prevista para las 11:30 a.m, incluye además el debate de un Proyecto de Acuerdo en respaldo a la instalación del Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, y otro Proyecto de Acuerdo que condena el ataque de Israel contra la soberanía de Qatar. Todos los temas se tramitarán conforme al Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional.
El análisis del Tratado de Asociación Estratégica Venezuela–Rusia representa un paso importante para consolidar los lazos bilaterales en áreas como: energía, defensa, tecnología y cooperación económica. La iniciativa se somete a la primera discusión, amparada por el artículo 104 del Reglamento Interior y de Debates, y tiene como propósito dar un sostén jurídico y estructural a la relación entre ambos países, estableciendo mecanismos de cooperación a largo plazo y fortaleciendo la alianza política en el escenario internacional.
Caracas y Moscú: Una política de hermandad
Las relaciones entre Caracas y Moscú constituyen un pilar clave de la política exterior venezolana, en ese sentido sentido, hay que recordar que ya se mantienen acuerdos en sectores como el energético —con énfasis en la exploración y explotación de petróleo y gas— y en la minería. En materia de defensa, Rusia ha jugado un papel central al suministrar equipamiento militar y ofrecer formación a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. También existen convenios en ámbitos como tecnología, transporte y salud, que amplían y diversifican la cooperación bilateral.
El tratado que se debatirá este jueves busca formalizar estos compromisos en un marco jurídico que garantice continuidad y previsibilidad a la relación. Su objetivo es convertir en obligaciones y procedimientos concretos la amplia colaboración que hoy existe entre ambas naciones.
El 7 de mayo de 2025, las relaciones entre Rusia y Venezuela alcanzaron un nuevo hito con la firma del Acuerdo de Cooperación y Asociación Estratégica, fruto de más de veinte años de acercamiento. El Kremlin lo calificó como un vínculo de “máxima importancia”, al elevar a Venezuela como su principal socio estratégico en América Latina y consolidar una alianza que supera lo económico para abarcar también lo militar, lo tecnológico y lo ideológico.
Este acuerdo tiene un trasfondo histórico: coincide con el 80.º aniversario de la Victoria sobre la Alemania nazi y con ocho décadas de relaciones diplomáticas entre ambos países, aunque su dinamismo contemporáneo arrancó con el gobierno de Hugo Chávez, cuando se intensificaron los vínculos en defensa y energía. La asociación se ha profundizado especialmente a raíz de las sanciones internacionales que han afectado a Rusia y Venezuela, creando una alianza que actúa como contrapunto a la influencia occidental.
Los ejes de la cooperación, establecidos para una década:
Económico y financiero: se plantea la creación de una infraestructura financiera propia como respuesta a las sanciones, buscando vías de comercio e inversión que reduzcan la dependencia de sistemas financieros occidentales y que contemplen el uso de monedas locales u otros mecanismos de pago.
Energético y minero: Rusia buscaría impulsar la reactivación de la industria petrolera venezolana mediante inversiones conjuntas, además de coordinar posiciones en espacios como OPEP+ y el Foro de Países Exportadores de Gas para fortalecer su peso en los mercados energéticos.
Tecnológico y de seguridad: se proyecta la instalación de una estación GLONASS en territorio venezolano y la continuación de transferencias de capacidades técnicas, equipamiento y formación en materia de defensa, aunque muchos detalles permanecen reservados.
Ideológico: el pacto incorpora un discurso crítico frente al liderazgo occidental, denunciando lo que califica como un resurgimiento del nazismo y reivindicando un orden mundial más justo y multipolar.
De esta manera, el tratado pretende institucionalizar una alianza integral entre Caracas y Moscú, formalizando compromisos y diseñando estructuras que permitan consolidar la cooperación estratégica en los años venideros.
Fuente: Medios Nacionales
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