El maquillador venezolano Andry Hernández volvió este miércoles a Capacho, en el estado Táchira, tras pasar cuatro meses preso en el Centro de Control del Terrorismo (CECOT) en El Salvador, donde denunció haber sido víctima de abuso sexual.
Hernández, de 33 años, fue uno de los 252 migrantes venezolanos enviados desde EE.UU. a esa cárcel sin juicio, acusados de pertenecer al Tren de Aragua. “Salí de mi casa con una maleta llena de sueños (…) pero lastimosamente esa maleta de sueños se convirtió en una maleta de pesadillas”, expresó al llegar, entre abrazos de familiares y gritos de bienvenida.
Aseguró que sus tatuajes de coronas fueron usados como “prueba” para vincularlo falsamente con la banda. “Gracias por tanto cariño (…) que nunca estuve solo en esa prisión de máxima seguridad”, dijo.
El fiscal Tarek William Saab difundió un video con su testimonio sobre los abusos sufridos. Su caso fue seguido por organizaciones de derechos humanos.
En Maracaibo, otras cuatro personas también regresaron este martes. Vecinos realizaron un servicio religioso para celebrar. La liberación se dio en el marco de un canje en el que Venezuela entregó a EE.UU. a 10 ciudadanos y residentes.
Fuente: AFP
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