Con el objetivo de estabilizar el mercado interno y agilizar la logística energética al inicio de este 2026, el Ejecutivo Nacional oficializó el Decreto N° 5.207, publicado en la Gaceta Oficial Nº 43.292. Esta medida elimina temporalmente la carga tributaria sobre la importación y venta de combustibles, buscando erradicar las fallas de suministro y facilitar la entrada de aditivos químicos necesarios para elevar la calidad de la gasolina.
La decisión establece la exoneración total del Impuesto al Valor Agregado (IVA), los impuestos de importación y la tasa aduanera. De manera estratégica, el decreto también excluye el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) de todas las operaciones relacionadas con estos insumos. Este alivio fiscal aplica tanto para el Estado como para empresas mixtas y privadas, permitiendo que los recursos financieros se centren en la adquisición y optimización de los hidrocarburos.
Participación privada y dinamismo económico
Este movimiento busca incorporar activamente al sector privado bajo la Ley Orgánica de Hidrocarburos, ya que al despejar las trabas económicas, se espera que más actores participen en la cadena de suministro, lo que ayudaría a que el combustible fluya de forma constante hacia las estaciones de servicio. La intención de fondo es reducir los costos operativos que, hasta ahora, dificultaban la importación de aditivos esenciales para el rendimiento de los motores.
A pesar de los beneficios, el Seniat mantendrá una vigilancia rigurosa sobre los importadores, quienes deberán presentar documentación detallada, facturas legales y obtener un oficio formal de exoneración. Asimismo, el control logístico será estricto: la mercancía debe ingresar obligatoriamente por la aduana declarada y cualquier cambio de puerto debe notificarse previamente para evitar sanciones.
Fuente: Medios Nacionales
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