Los precios internacionales del crudo experimentaron un salto superior al 8% durante este fin de semana, alcanzando su nivel más alto en meses. Este incremento se debe a la intensificación de los ataques entre Israel e Irán, que han causado daños a petroleros y la interrupción de envíos en la principal región productora del mundo.

    Concretamente, el crudo Brent alcanzó un máximo de 82,37 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se elevó hasta los 75,33 dólares la unidad, además la escalada de violencia se intensificó tras informes sobre el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí, sumiendo a la economía mundial en incertidumbre.

    La crisis ha tenido un impacto físico directo en la infraestructura naviera, reportándose daños en al menos tres petroleros frente a la costa del golfo Pérsico, dejando un marinero fallecido, es por ello que la preocupación central radica en el control que Irán ejerce sobre el estrecho de Ormuz, una ruta por donde transita más del 20% de la demanda diaria de crudo global.

    Analistas de la industria advierten que una restricción en este paso estratégico podría sacudir rápidamente el mercado mundial. Además, el aumento repentino en los precios de la energía amenaza con alimentar la inflación y llevar a la economía mundial a una recesión, informa la agencia Reuters.

Fuente: Medios Internacionales

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