A casi tres años del boom de los chatbots, la inteligencia artificial generativa dejó de ser una novedad y pasó a formar parte de la rutina de muchos niños. Un estudio reciente revela que el 64 % de los menores utiliza estas herramientas no solo para hacer tareas, sino también como una especie de confidente digital. Este cambio en los hábitos encendió las alertas entre especialistas en ciberseguridad y psicología.

Desde ESET Latinoamérica, la investigadora Martina López advirtió que el avance tecnológico supera la velocidad con la que se actualizan las normas de protección. «No se puede dar por sentado que las plataformas cuentan con medidas de seguridad adecuadas para niños», enfatizó.

El informe pone el foco en lo que denomina la «amistad digital» y sus posibles efectos. Uno de los principales riesgos es el impacto psicológico: como los chatbots están diseñados para responder de forma complaciente, pueden generar una sensación artificial de compañía que termine desplazando vínculos reales y fomentando el aislamiento.

También preocupa la posibilidad de que estos sistemas refuercen sesgos o pensamientos dañinos. En niños y adolescentes con vulnerabilidades emocionales, la IA podría amplificar ideas intrusivas o incluso trastornos alimenticios si no existen filtros y límites adecuados. A esto se suma el peligro de la desinformación: algunos menores con mayores habilidades tecnológicas logran esquivar controles para acceder a contenidos violentos o sexuales, e incluso podrían tomar decisiones médicas basadas en datos incorrectos presentados de manera convincente.

Frente a este panorama, los especialistas llaman a madres, padres y representantes a mantenerse atentos señales de dependencia o apego excesivo a estas herramientas. Recomiendan abrir espacios de conversación en casa, acompañar el uso de la tecnología y fortalecer el pensamiento crítico desde edades tempranas.

Fuente: Medios digitales

360°/AR/DRR

Redacción 360 Publicado: 27/02/2026, 9:35 AM