Un grupo internacional de investigadores sugiere que caminar erguidos podría haber nacido primero en los árboles, no solo en tierra firme. El estudio, publicado por la editorial científica Frontiers in Ecology and Evolution, informa como los científicos analizaron y observaron a chimpancés del valle de Issa, en Tanzania, una zona con bosques secos y mosaicos de sabana.
Durante meses, estos observaron a un grupo de chimpancés que pasan mucho tiempo en los árboles. Cuando hay menos alimento en el suelo durante la temporada seca, suben a árboles grandes para buscar frutas, hojas y flores en las ramas altas. Allí, por su gran tamaño, algunos se desplazan de pie por los troncos y ramas o caminan erguidos sujetándose con las manos.
Estos hallazgos llevan a pensar que la marcha bípeda de nuestros primeros antepasados podría haber evolucionado también en el entorno arbóreo, usando las extremidades para mantenerse y desplazarse entre las ramas. Esto cuestiona la idea tradicional de que la bipedestación surgió principalmente para moverse por sabanas abiertas.
Los autores reconocen varias limitaciones: el estudio se centró en la estación seca y en una sola comunidad de chimpancés. Para fortalecer las conclusiones, será importante observar también durante la temporada de lluvias, analizar qué comen exactamente y comparar con otras poblaciones en hábitats similares.
El equipo propone seguir investigando para entender mejor si caminar erguidos tuvo varias rutas posibles en la evolución humana, incluyendo tanto el arbóreo como el terrestre. Este trabajo abre la puerta a un panorama más amplio sobre las condiciones ecológicas que pudieron favorecer la bipedestación, más allá de la necesidad de desplazarse por la sabana. Los científicos continúan buscando respuestas para entender cómo nuestros antepasados aprendieron a caminar de forma bípeda, ya sea en los árboles o en el suelo
Fuente: RT
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