Pekín podría estar aumentando de forma acelerada y constante su arsenal nuclear, según estimaciones de funcionarios estadounidenses y expertos en control de armamentos citadas por Reuters. Las proyecciones apuntan a que China poseería alrededor de 600 ojivas nucleares y estaría construyendo aproximadamente 350 nuevos silos de misiles, además de diversas bases para lanzadores móviles.

Capacidad de lanzamiento y proyecciones para 2030

El análisis del Ejército de EE. UU. sugiere que el Ejército Popular de Liberación (EPL) cuenta con unos 712 lanzadores terrestres, de los cuales un número significativo podría desplegar misiles capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos. Paralelamente, el Pentágono pronostica que China podría contar con más de 1.000 ojivas operativas para 2030, avanzando, de este modo, hacia un arsenal que abarque desde misiles de precisión de bajo rendimiento hasta misiles balísticos intercontinentales con cargas explosivas de varios megatones.

Estas proyecciones contrastan con la evaluación del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), que indica que incluso si China alcanzara ese nivel de ojivas, su volumen total representaría apenas una tercera parte de las reservas nucleares de Estados Unidos y de Rusia, las potencias con mayor capacidad mundial.

Testimonios oficiales y respuestas diplomáticas

El comandante del Comando Estratégico de Estados Unidos (STRATCOM), Anthony Cotton, declaró ante el Congreso que la orden del presidente chino, Xi Jinping, de preparar al Ejército para una eventual operación en Taiwán está impulsando la expansión de las armas nucleares chinas y su despliegue desde tierra, aire y mar. En respuesta a estas declaraciones, China ha mantenido su postura, recordando su política de defensa y su compromiso de no recurrir a las armas nucleares de forma preventiva.

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Guo Jiakun, afirmó el pasado junio que China continúa una estrategia de autodefensa y mantiene su arsenal en niveles mínimos necesarios para garantizar su seguridad, insistentemente enmarcando su postura en la no proliferación y en evitar una carrera armamentística. En su comunicado, reiteró que Beijing no utilizará violencia nuclear de forma preventiva y que su política sigue priorizando la seguridad nacional sin buscar desestabilizar la calma estratégica global.

Fuente: Medios Internacionales

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