La Cancillería china instó este jueves 26 de marzo a Reino Unido a garantizar un entorno empresarial justo para las compañías extranjeras, tras la decisión del gobierno británico de vetar un proyecto del grupo chino Mingyang Smart Energy para construir una fábrica de turbinas eólicas en Escocia.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, cuestionó los argumentos esgrimidos por Londres y advirtió que la cooperación comercial verde entre ambas naciones —de naturaleza beneficiosa para ambas partes— no debe verse afectada por «politización excesiva o securitización extendida».
Llamado a un entorno no discriminatorio
Lin Jian expresó la esperanza de que la parte británica proporcione un clima de comercio e inversión «justo, equitativo y no discriminatorio» que se aplique por igual a empresas de todos los países, incluidas las chinas. La energía eólica constituye un área estratégica para la cooperación internacional en la transición energética global, recordó el portavoz.
China lidera la manufactura mundial de equipos para energías renovables y mantiene intercambios tecnológicos con múltiples socios internacionales. Según datos oficiales, el gigante asiático es el principal productor y exportador mundial de paneles solares, turbinas eólicas, electrolizadores, bombas de calor, baterías y vehículos eléctricos.



