El Gobierno chino encendió las alertas ante la posibilidad de que el conflicto en Asia occidental se salga de control. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, señaló que una expansión del conflicto traería consecuencias negativas para toda la región y reiteró que Pekín apuesta por el diálogo como vía para resolver las diferencias entre los países involucrados.
- Escala la crisis en Asia Central: Afganistán responde militarmente a Pakistán
- Rusia y China acuerdan mantener la cooperación con Venezuela
- China y Corea del Sur acuerdan avanzar en cooperación económica y diplomática
El pronunciamiento ocurrió durante una conversación telefónica con el vice primer ministro y canciller de Emiratos Árabes Unidos, el jeque Abdullah bin Zayed al Nahyan, en la que ambos intercambiaron puntos de vista sobre la situación actual.
En ese contexto, Wang reafirmó la posición de su país frente a los acontecimientos en Irán y advirtió que “los efectos de desbordamiento” del conflicto no favorecen a ninguna de las partes y terminan afectando directamente a los pueblos de la zona.
El canciller chino también recordó que la “línea roja” de la protección de los civiles en los conflictos no debe ser traspasada. Insistió en que no se pueden atacar objetivos no militares y remarcó la importancia de garantizar la seguridad de las rutas marítimas, clave para la estabilidad y el comercio internacional.
Por su parte, el jeque Abdullah agradeció la postura “objetiva e imparcial” de Pekín y expresó su expectativa de que se impulsen esfuerzos que ayuden a frenar una mayor escalada bélica en la región.
Fuente: RT
360°/AR/DRR



