La profesora e investigadora Carolina Escarrá Gil sostiene que la guerra de Estados Unidos contra Irán ha dejado al descubierto una estrategia comunicacional paralela: mientras Donald Trump apela a un “nacionalismo cristiano” con tintes mesiánicos, Irán responde con una campaña en redes utilizando algunos símbolos de la cultura infantil occidental, como los legos.

En un artículo de opinión publicado por la Universidad Internacional de las Comunicaciones (LAUICOM), Escarrá analiza el mensaje que Trump difundió en Truth Social, donde amenazó con “acabar la civilización de Irán” si no se abre el estrecho de Ormuz. La profesora interpreta esas palabras como “una amenaza de genocidio, una amenaza del uso de armas nucleares, o elementos que permitan hacer desaparecer a la civilización iraní entera”. Frente a esa retórica, Iran respondió con escudos humanos para proteger sus centrales eléctricas y logró un alto el fuego de quince días mediado por Pakistán.

Escarrá destaca que, en paralelo al conflicto militar, Irán desplegó “una brillante serie de videos cortos usando un símbolo de la cultura infantil occidental como es el lego”. A través de ese código mediático occidental, los videos denuncian “los archivos de Epstein, las insólitas masacres a niños y niñas en Irán, la victoria de Irán sobre los guerreristas de Trump y Netanyahu”, entre otros temas. La profesora califica esta estrategia como propaganda contrahegemónica que busca sensibilizar al mundo con un lenguaje infantil.

Trump, por su parte, publicó una imagen generada con inteligencia artificial donde aparece con las vestiduras de Cristo —aunque luego dijo que era una bata de médico—, rodeado de símbolos patrios, cazas F-16, águilas y figuras difusas. Escarrá interpreta que el mandatario:

“… se presenta más allá del bien y del mal, capaz de darle luz al mal (…)La propaganda es un instrumento importante para cualquier escenario de confrontación. ¿Quién gana la narrativa? La muerte de una civilización a manos de alguien que se cree Cristo, o de manera contrahegemónica, todo un pueblo que moviliza y sensibiliza al resto del mundo, a través de un juego infantil?”, plantea la investigadora.

La profesora también advierte que los anuncios alarmistas de Trump sirven para especular financieramente y ocultar otros escándalos, como los archivos de Jeffrey Epstein, de los cuales no hay un solo preso en EE.UU., a pesar de las pruebas. Según Escarrá, el costo humano de la guerra asciende a 13 militares estadounidenses muertos y más de 5.000 iraníes asesinados, además de 175 personas asesinadas por el bombardeo a una escuela de niñas en Minab.

“El mundo se debate en la narrativa, entre la civilización de lego y el nacionalismo cristiano”, concluye.

FUENTE: LAUICOM
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