Durante su visita oficial a Pekín, el Primer Ministro canadiense Mark Carney se reunió con el presidente chino Xi Jinping para renovar sus relaciones bilaterales. El encuentro terminó con la firma de acuerdos en sectores estratégicos como vehículos eléctricos, acero, aluminio y productos agrícolas, calificados por el Ministerio de Comercio de China como un “nuevo punto de partida” para la estabilidad económica mutua.

Los acuerdos buscan eliminar barreras comerciales que afectaban la seguridad alimentaria y la transición energética de ambos países. Entre las medidas destacan más vuelos directos, facilidades para inversiones mutuas y protocolos más ágiles de inspección y cuarentena para productos agrícolas y acuáticos. La Comisión Económica y Comercial Conjunta será el órgano encargado de gestionar futuras diferencias.

Xi Jinping presentó una propuesta basada en cuatro pilares. Primero, subrayó que ambos países deben actuar como socios con respeto mutuo, reconociendo diferencias políticas pero protegiendo la soberanía y la integridad territorial. El segundo pilar apunta al desarrollo común, fomentando beneficios mutuos y reduciendo restricciones comerciales para ampliar oportunidades para Canadá. El tercero destaca la importancia de fortalecer los intercambios culturales, educativos, turísticos y deportivos para consolidar la confianza entre los pueblos.

Finalmente, el mandatario chino enfatizó la cooperación global, insistiendo en que el multilateralismo es clave para enfrentar los retos internacionales. “Instó a Canadá a trabajar conjuntamente en la construcción de una comunidad de futuro compartido”, posicionando la relación sino-canadiense como un factor de estabilidad y equilibrio global.

Fuente: Medios Internacionales

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